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Víctimas de Putumayo se beneficiarán de recursos del Gobierno de Corea
Recursos internacionales complementarán las acciones implementadas por las entidades territoriales y la Unidad para las Víctimas para beneficiar a tres comunidades asentadas informalmente por el conflicto armado, en dos barrios y un cabildo indígena en Mocoa.
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Durante una visita a la capital putumayense, funcionarios y delegados de la Unidad para las Víctimas, la Agencia de la ONU para los Refugiados, (Acnur) y el equipo técnico de un proyecto que se llevará a cabo con recursos del Gobierno de Corea, realizaron un encuentro con los líderes sociales y un recorrido por los sectores de los barrios Paraíso, Villa Rosa y el resguardo indígena Yanacona, Yachai Wasi (La Casa del Saber).
Lo hicieron como parte del proyecto ‘Consolidación de la Paz en Colombia a través de soluciones duraderas para las víctimas de desplazamiento en asentamientos urbanos informales’.
La Agencia de Cooperación Internacional de Corea (Koica) financia programas de subvención y cooperación técnica para países en desarrollo. En Mocoa, está financiando un proyecto de la Unidad para las Víctimas y la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) que está centrado en el fortalecimiento institucional a nivel nacional y local de las entidades territoriales y el Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), el empoderamiento de las comunidades, el acceso a servicios públicos y el apoyo a mecanismos de participación.
Los aspectos de relevancia para las comunidades son la legalización de los asentamientos, la generación de proyectos productivos y los procesos de reconstrucción del tejido social.
Estos asentamientos de los barrios Paraíso y Villa Rosa 1 y 2 están conformados, en su mayoría, por familias desplazadas de municipios del bajo Putumayo. En la actualidad se ocupan, principalmente de la agricultura y trabajos informales.
Por su parte, el asentamiento del cabildo indígena Yanacona cuenta con 62 familias que llegaron del vecino departamento del Cauca también por desplazamiento forzado a causa del conflicto armado.
Rigoberto Chito, presidente de la Junta de Acción Comunal de Villa Rosa, manifestó estar muy contento por los proyectos que llegan a esta comunidad que ha sido vulnerable y agradeció a las instituciones por el esfuerzo. “Villa Rosa es una comunidad unida, y así, unidos, lograremos nuestros sueños. Sabemos y entendemos que no es fácil, pero somos perseverantes y optimistas”, dijo. Al finalizar la jornada de dos días de trabajo, se llevó a cabo una reunión en las instalaciones de la Unidad para las Víctimas en Mocoa con aliados estratégicos como los secretarios de despacho municipales, departamentales y los directores de entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV).
En dicha reunión las entidades manifestaron su aporte a la implementación de los planes de reubicación según su misión institucional con el objetivo de restablecer los derechos vulnerados a las personas víctimas de desplazamiento forzado. Para ello consideran muy importante fortalecer los espacios legales de articulación institucional como lo es el comité de justicia transicional, el subcomité de asistencia y atención y la mesa departamental de retornos y reubicaciones.
“Vamos a trabajar aunadamente en todo el plan de retorno y reubicación durante dos años. Esto nos va a permitir construir tejido social y atraer la política pública de víctimas a los territorios, mejorarando la calidad de vida para esta población víctima que ha sido azotada por el conflicto armado. Debemos protegerlas y devolverles las ganas de vivir en paz”, indicó Edna Pulido, coordinadora nacional del proyecto, que en Mocoa impactará a más de mil personas de 313 familias.