Abr
26
2019

En Barrancabermeja, mujeres sobrevivientes del conflicto participaron en la estrategia “Siembra”

Con esta estrategia, la Unidad para las Víctimas desarrolla acciones desde el enfoque de derechos, diferencial, psicosocial y de acción sin daño, y promueve escenarios dignificantes que aportan a la reparación simbólica e integral de las víctimas

SantanderBarrancabermeja

Durante dos días, en las instalaciones del auditorio del edificio Terzetto, la Unidad para las Víctimas aplicó el piloto de la estrategia de reparación integral “Siembra”, con la participación de 22 mujeres sobrevivientes del conflicto armado y el liderazgo de la profesional psicosocial de la dirección territorial de la entidad en el Magdalena Medio.

Con la implementación de la estrategia de reparación integral “Fortaleciendo capacidades desde el enfoque de derechos- SIEMBRA”, se busca aportar a la construcción de un sentido reparador y transformador de los recursos de indemnización de las víctimas participantes y contribuir al fortalecimiento de sus proyectos de vida en su entorno familiar y social, a través de la ejecución de una medida de satisfacción y el desarrollo de acciones que aseguren las garantías de no repetición.

“Estoy satisfecha de que la Unidad para las Víctimas nos haya tenido en cuenta para la aplicación de esta estrategia donde nos ha hecho sentir, más que víctimas, como sobrevivientes; la estrategia nos ha servido para tener un enfoque social y de acompañamiento a nuestra reparación y teniendo esperanza de que no haya repetición de hechos victimizantes”, aportó Everlides Rincón, participante de la estrategia “Siembra”.

Estas actividades cuentan con un proceso secuencial que desarrolla acciones desde el enfoque de derechos, diferencial, psicosocial y de acción sin daño, promoviendo de esta manera un escenario dignificante que aporta a la reparación simbólica e integral de las víctimas, en el que se incluye un sentido reparador para la medida de indemnización.

La estrategia que se desarrolla simultáneamente en seis direcciones territoriales, se efectúa en tres encuentros, con una secuencia concertada con las mismas participantes.

Metodológicamente, la estrategia está pensada para ser desarrollada con grupos de 30 personas, con diferentes hechos victimizantes y ciclos poblacionales, por lo cual pueden participar personas con discapacidad, personas mayores, mujeres y personas con orientaciones sexuales o identidades de género no hegemónicas.