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La Gabarra, Norte de Santander, tiene su Casa de la Paz
La Unidad para las Víctimas redignificó el lugar para dejar atrás la imagen de casa-cárcel que le dieron en el pasado los paramilitares. Hoy es un espacio de paz donde la comunidad se fortalece.
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Habitantes del corregimiento La Gabarra, en compañía del director de la Unidad para las Víctimas Territorial Norte de Santander y Arauca, Saniel Peñaranda Rolón, inauguraron su Casa de la Paz.
El espacio quedó ubicado en la vereda El Kilómetro 60, del corregimiento La Gabarra, jurisdicción del municipio de Tibú,y fue reconstruido por la Unidad para las Víctimas, como medida de satisfacción colectiva para esta comunidad que en el pasado sufrió la violencia que impusieron grupos al margen de la ley, entre ellos los paramilitares.
“A esta casa-cárcel trajeron muchas personas que luego ajusticiaron los paramilitares. ¿Cuántos? Muchos, yo creo que más de 2.000”, dice una de las líderes de lugar que prefiere no hablar ni recordar mucho.
Rosmira por su parte, que perdió un hermano, su esposo, un cuñado y varios amigos y vecinos en la violencia que sembraron lo paramilitares durante su paso por este sector, asegura que la Casa le genera paz y tranquilidad y que el pueblo tiene otro semblante.
Rosmira y su vecina no tienen reparo en conversar con ganas del nuevo aspecto y destino de la Casa, que tiene un salón amplio, pasillo, dos cuartos y un patio en donde se ubicó una biblia de concreto de 1.20X1.20, abierta justo en el salmo 91. Antes de llegar a ella hay un puente y debajo de él circula el agua que cae de una fuente.
Las próximas reuniones aquí serán para planear fiestas, encuentros, capacitaciones y eventos que ayuden a los habitantes a mejorar su futuro y construir un nuevo poblado.
Esta nueva era empezó con la bendición del padre Juan Manuel Aparicio y la intervención de director territorial de la Unidad, quien recordó que la redignificación de la Casa es el resultado de varios años de trabajo con la comunidad en los que han participado también la cooperación internacional, la Diócesis y la Alcaldía de Tibú.
“Hoy traemos además cinco video proyectores para que las organizaciones comunales actuales, como Asovitt, Amuch, Amucanefu, Asojuntas, Asopesga y para las que surjan tengan los implementos necesarios para realizar mejor el trabajo con las comunidades”, dijo
Peñaranda Rolón agregó que en noviembre pasado se habían entregado 54 mesas -42 de cuatro puestos y 12 de seis puestos-, 540 sillas, 11 archivadores, 9 escritorios, 25 ventiladores de pared y 2 de techo, 4 tableros acrílicos, de 2 cocinas industriales y 2 campanas extractoras.
Además de la reconstrucción de la Casa, la población ha recibido talleres psicosociales con los cuales la Unidad para las Víctimas ofrece herramientas para superar los daños emocionales, con mira a continuar una nueva vida.