Mayo
09
2018

El Snariv respondió a la emergencia del Catatumbo

El Consejo Departamental de Paz de Norte de Santander analizó la atención ofrecida a los habitantes de la región afectados por los últimos hechos violentos.

Norte de SantanderCúcuta

Más de 280 toneladas de alimentos distribuidos, 4.58 kit de aseo, además de colchonetas y frazadas para las casi 7.000 personas refugiadas en los albergues de Ocaña, Hacarí, Ábrego, entre otros municipios, es parte del balance de la atención que las entidades del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (Snariv) ofrecieron en la última semana a las víctimas de los enfrentamientos entre grupos del ELN Y ELP en la región del Catatumbo, Norte de Santander.

Ese fue parte de la atención humanitaria que se presentaron durante la sesión del Consejo Departamental de Paz de Norte de Santander, reunido hoy en Cúcuta, para analizar el avance de las ayudas prestadas a los afectados por estos hechos.

El trabajo articulado entre las entidades del Snariv hizo posible la llegada oportuna a los lugares donde se concentraron los habitantes de las zonas veredales desplazados por el conflicto entre los dos grupos al margen de la ley, desde hace más de un mes.

Pese a la respuesta oportuna, durante la reunión se hizo hincapié en que la situación en esa área del departamento sigue siendo crítica, porque las causas que originaron la crisis - presencia de los grupos armados, y cultivos ilícitos-, persisten, por tanto una nueva emergencia puede surgir en cualquier momento.

Para prevenir esta situación, al final del Consejo se aprobaron para varias acciones, entre ellas, buscar un diálogo con el negociador del gobierno nacional con el ELN, Gustavo Bell Lemus, para solicitar a este grupo un cese al fuego en la zona, para que los habitantes puedan recuperar la tranquilidad.

El gobernador William Villamizar señaló que hay un trabajo en equipo que se mantiene por el Catatumbo, donde todos los integrantes del Consejo Departamental de Paz están aportando para superar el conflicto.

De otra parte, Felicia Vargas, otrora miembro de la guerrilla de las FARC, dijo que su hoy grupo político, ofrecía la experiencia para la solución de los problemas de orden público que existen en Colombia.

“Los problemas en el Catatumbo se resuelven por la vía de la inversión social, los planes de desarrollo que se plantearon hay que ponerlos en función. Mientras no se acaben los cultivos lícitos, la guerra continuará”, aseguró.