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Con reparación colectiva, comunidad rural de San José vislumbra futuro con progreso y en paz
La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas notificó a este corregimiento del municipio de La Ceja, Antioquia, y a la asociación campesina Asofrutas, como sujetos de reparación colectiva para resarcir los daños sufridos durante el conflicto armado.
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Con la reparación colectiva a la comunidad y a una asociación campesina, el corregimiento San José podrá concertar con el Gobierno acciones para continuar con la recuperación social que les permita superar los daños del conflicto armado en esta zona rural del municipio de La Ceja, en Antioquia.
En reunión con sus habitantes, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas les notificó la inclusión del corregimiento y de la Asociación de Productores de Mora y Tomate de La Ceja (Asofrutas) como nuevos sujetos de reparación colectiva en el Registro Único de Víctimas.
Así como lograron convertir, con unión y resiliencia, esta zona rural en un paisaje colorido de tierras fértiles que producen frutas y flores de exportación, este reconocimiento les permitirá sembrar un futuro próspero y en paz, al poder concertar con el Estado acciones para resarcir las afectaciones que les causaron la guerrilla y los grupos paramilitares con su violencia.
Esa es la apuesta de la víctima y líder social Olga Lucía Franco Pérez. Cuenta que desde 1998 “sufrimos mucho la violencia de hasta tres grupos armados ilegales (ELN y bloques Metro y Cacique Nutibara de las autodefensas). Aquí hubo muchos homicidios, desapariciones forzadas, las familias tuvieron que abandonar sus casas y casi el 80 por ciento de la gente se desplazó”.
Según declararon sus habitantes al hacer un diagnóstico del daño sufrido, la violencia generalizada por la disputa entre la guerrilla y los grupos paramilitares se dio entre 1998 y 2007, con hechos victimizantes contra la vida y la libertad (homicidios y secuestros), violencia sexual, restricciones a la movilidad, riesgo de minas antipersonal, la desintegración de la Junta de Acción Comunal y la estigmatización como una “zona roja” por el conflicto.
Olga señaló que una de las apuestas será recuperar el “tejido social y fortalecer la Junta de Acción Comunal, porque en esa época de tanto miedo nadie quería ser líder”.
La reparación colectiva también beneficiará a Asofrutas. Para su gerente, Dora Ocampo, la inclusión de la empresa que reúne a 54 familias campesinas “reconoce la resistencia contra la violencia de nuestros campesinos” y como ejemplo resalta que de “110 productores quedaron 13 por el desplazamiento forzado, pero la Asociación nunca decayó y siguió perseverando para sostenernos con mucho esfuerzo de los empleados, quienes trabajaban por menos salario para lograr que no desapareciera”.
Con la seguridad y la recuperación del Oriente antioqueño, además del apoyo de entidades públicas y privadas, lograron el retorno de decenas de campesinos para cultivar de nuevo sus tierras.
Ahora, con las medidas de reparación colectiva que acuerden a través de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas “queremos fortalecer nuestros planes y mejorar las condiciones y comercialización de nuestros productos”, dice la gerente.
Ella, oriunda de la zona y quien vivió la época más violenta en este corregimiento de La Ceja, vislumbra con optimismo el futuro porque “la comunidad de San José es muy pujante, no nos quedamos en la victimización y tenemos callo para sobrevivir a las adversidades, nos caracteriza la unión como la que tuvimos en Asofrutas, luchando para lograr mejores oportunidades para nuestras familias”.
Reconstrucción física y social
Durante la notificación como nuevos sujetos de reparación colectiva ante el grupo de habitantes del corregimiento, Jorge Mario Alzate Maldonado, director de la Unidad para la Reparación a las Víctimas en Antioquia, explicó que “la reparación colectiva es un reconocimiento político del Gobierno a una comunidad que fue muy afectada por el conflicto armado y permitirá la presencia del Estado para concertar la reparación de los daños comunitarios”.
Además, informó que “sigue la fase de alistamiento en la que se instruye al comité de impulso, conformado por los representantes de la población, quienes concertarán medidas de rehabilitación comunitarias asociadas al daño sufrido”.
En Antioquia, la Unidad para la Reparación a las Victimas cuenta con 44 sujetos de reparación colectiva reconocidos (más de 500 en Colombia). Una de las prioridades son estos sujetos es la reconstrucción de la infraestructura y el tejido social dañado por el conflicto armado.
La implementación de la reparación colectiva se da por parte de más de 50 entidades estatales del Sistema Nacional de Atención y Reparación a las Victimas, en cumplimiento de la Ley de Víctimas. Las comunidades y grupos se han beneficiado en Antioquia con reconstrucción de vías, rehabilitación de escuelas, puentes, parques, dotaciones a centros médicos, casetas, apoyo a proyectos productivos, entre otras obras comunitarias.