Un maestro de música, víctima del conflicto, busca caminos en el arte para niños, niñas y adolescentes
Sergio Amaro Díaz, dedica parte de su vida a transformar por medio del arte los sentimientos de estudiantes de colegios públicos y víctimas del conflicto armado.
Sergio Amaro Díaz es víctima del conflicto armado, maestro de música, durante varios años estuvo vinculado a la coral Unab, fue director de la coral de la Universidad Cooperativa de Colombia y ahora, con la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Bucaramanga, está orientando a estudiantes de colegios y población víctima del conflicto, por medio de convenios para fortalecer iniciativas comunitarias.
En este momento, desarrolla un convenio entre la Secretaría de Educación de Bucaramanga y el Instituto Municipal de Cultura y Turismo, para el fortalecimiento de la formación artística de niños, niñas y adolescentes víctimas, que se encuentran vinculados a instituciones educativas públicas.
“Estamos en 12 instituciones desarrollando 20 procesos de formación, con ocho docentes en cada una de las artes como música y teatro circo; el ser humano percibe el mundo a través de sus sentidos, y es el arte una forma de desarrollar la sensibilidad y estabilizar armónicamente a un ser que requiere de ciertos espacios para sentirse reconocido”, explica Sergio Amaro Díaz.
Esta es una herramienta que se les ofrece a las instituciones educativas que cuentan entre sus estudiantes a población víctima. “No se trata de sacar aparte a los niños víctimas y reincidir en la idea de que son víctimas, sino ofrecerles unos entornos de protección para el desarrollo de su expresión sensible, con un carácter inclusivo”, resalta Sergio.
La filosofía de esta formación artística busca que, a pesar de esas circunstancias complejas que le puede ofrecer la vida a un ser humano, en estos escenarios las instituciones puedan decirle a los niños, según palabras de Sergio, “que no están solos, que se puede cambiar el dolor por amor, la nostalgia por alegría, y los recuerdos volverlos memoria, la memoria volverla experiencia, y la experiencia volverla conocimiento”.
