
“Los mayores tenemos el conocimiento del pasar de cada sol”
“La Unidad para las Víctimas nos ha permitido encontrarnos jóvenes y mayores. Es importante. Para nosotros es contar para que otros sepan por qué camino nos ha ido mal”, reflexionó Misael Payares durante el programa.
Gudiela Palacio y Misael Payares son dos víctimas del conflicto armado mayores de 60 años. Este domingo compartieron experiencias en la emisión semanal del programa de radio Encuentros Blu, acompañado en esta ocasión por Paula Gaviria Betancur, directora de la Unidad para las Víctimas.
¿Cómo afecta el conflicto armado a las personas mayores? ¿Qué pasa cuando una de ellas se ve obligada a desplazarse? ¿Cómo afrontar la pérdida de un hijo por culpa de la guerra? Más allá de los hechos victimizantes o el impacto del conflicto en sus vidas, tanto Gudiela como Misael resaltaron los conocimientos que las personas mayores pueden transmitir a los más jóvenes.
“Tiene mucha importancia lo que los mayores podemos enseñar al país”, afirmó Misael Payares, víctima del conflicto procedente de Las Pavas, una hacienda del corregimiento de Buenos Aires en el municipio de El Peñón (Bolívar). “Me siento como pez en el agua contando la historia de nuestro terruño, de nuestro país”, agregó.
Misael pertenece a la Asociación de Campesinos de Buenos Aires (Asocab), ganadora del Premio Nacional de Paz 2013, que por varios años han reclamado hectáreas de tierras a pesar de las amenazas, desplazamientos, desapariciones y muertes que ha sufrido la comunidad. Misael reivindica su identidad campesina a pesar de que en los últimos tiempos observa que “el hombre se ha preocupado por sembrar productos que no dan comida”.
La antioqueña Gudiela Palacio es una de las 845.000 personas mayores de 60 años incluidas en el Registro Único de Víctimas y representante en las Mesas de participación efectiva de las víctimas. Durante la semana anterior, asistió a Bogotá al III Encuentro Palabras Mayores, donde además de destacar la importancia de la memoria histórica se dio un encuentro inter-generacional con jóvenes víctimas del conflicto.
“Los encuentros ‘Palabras mayores’ han sido tan gratificantes… Aunque uno tenga 100 años sigue aprendiendo”, aseguró Gudiela. “La guerra me enseñó a no sentir rencor”, explicó esta mujer, que también cuenta que mantiene “una amistad bonita con todas las edades. No es lo que yo enseñe, sino lo que aprendo”.
“El arte está en el intercambio entre jóvenes y mayores y cómo el Estado aprovecha esa experiencia”, opinó Paula Gaviria, quien resaltó sus liderazgos porque “han jugado un rol muy importante haciendo incidencia en la política pública y de la construcción de paz”.
“El aprendizaje de cada hombre se basa en el pasar de cada sol”, puntualizó Misael.
Palabras mayores por la paz
“La Unidad para las Víctimas nos ha permitido encontrarnos jóvenes y mayores. Es importante. Para nosotros es contar para que otros sepan por qué camino nos ha ido mal”, reflexionó Misael Payares durante el programa. Este campesino señaló que “la paz es compartida. Nadie la tiene: tenemos que construirla en cada persona, desde su consciencia y su alma […] Hay que llevársela al que no tiene esa semilla en su interior”.
Para Gudiela, la paz va de la mano de los testimonios compartidos. “La memoria que hemos construido con los adultos mayores ha sido muy importante en mi vida”, indicó. “Sin memoria no hay historia. Podemos perdonar, pero no olvidar”, agregó. “Démonos la mano, el abrazo con esas personas que amamos. Queremos sembrarle a las generaciones venideras un país diferente donde quepamos todos”, concluyó Misael.