Jun
06
2018

Familias de comunidad zenú asentadas en Barrancabermeja reciben atención especial

Una jornada de atención con enfoque diferencial para 36 familias indígenas se llevó a cabo en el barrio La Mano de Dios del puerto petrolero

Los profesionales de la dirección territorial de la Unidad para las Víctimas en el Magdalena Medio acompañaron una jornada de atención con enfoque diferencial para 36 familias de la comunidad indígena zenú provenientes de San Bernardo de Sotavento, corregimiento de Momil (Sucre), que ya completan ocho años asentados en Barrancabermeja.

Para Guirden Velásquez, cacique de este resguardo, estas jornadas son más que necesarias, teniendo en cuenta las necesidades apremiantes que tiene la comunidad. Por ello manifestó su agradecimiento a “todas las instituciones que se sumaron a esta jornada realizada para atender a nuestra comunidad”.

En el encuentro, organizado por la alcaldía de Barrancabermeja, también hubo presencia de la Organización de Naciones Unidas, la Policía, el Ejército, la Unidad Nacional de Protección, el Sena, el ICBF y algunos entes descentralizados del ente territorial.

Frente al impacto diferencial del conflicto armado sobre los pueblos indígenas, Carlos Toro, enlace étnico de la dirección territorial de la Unidad para las Víctimas en el Magdalena Medio, señaló que “las acciones de la institucionalidad y la sociedad deben estar dirigidas a garantizar su pervivencia física y cultural, promoviendo las condiciones para que puedan tener un buen vivir”.

El funcionario recordó además que estas comunidades son sujetos de especial protección constitucional. Por eso la importancia de una jornada como esta, que tuvo lugar en el barrio La Mano de Dios de Barrancabermeja, y que pretendía brindar la atención adecuada, tal como lo estipula la ley 4633 de 2011, mediante la cual se dictan medidas de asistencia, atención, reparación integral y de restitución de derechos territoriales a las víctimas pertenecientes a los pueblos y comunidades indígenas.